El grupo municipal Se Puede Villarrobledo ha valorado esta mañana en rueda de prensa el resultado del Pleno celebrado el 31 de marzo, en el que la movilización masiva de la ciudadanía consiguió frenar el intento del equipo de gobierno del Partido Popular de legalizar una planta de compostaje ilegal que lleva dos décadas causando molestias y perjuicios a la población de Villarrobledo.
El concejal Rubén Nieves denunció que el Partido Popular pretendía regularizar una instalación que “lleva 20 años generando malos olores, afectando a zonas residenciales y provocando el cierre de negocios cercanos, como hoteles rurales, granjas y escuelas”. Según Nieves, la planta, que no dispone de licencia de actividad, operó incluso durante un periodo de paralización en 2023, a pesar de cinco informes de la Policía Local que documentaban su funcionamiento ilegal, sin que se impusiera sanción alguna.
Gracias a la presión ciudadana y a la implicación directa de la asociación ASVEVI, que promovió una manifestación y acudió al Pleno, el intento de legalización fue finalmente frenado. “Lo que se vivió ayer fue un éxito de la gente y un fracaso de un Partido Popular soberbio que pretendía actuar a espaldas del pueblo”, afirmó Nieves. “Si no hubiera sido por la ciudadanía, esta planta hoy estaría legalizada”.
El portavoz municipal Mario de la Ossa subrayó con emoción que el 31 de marzo “fue uno de los días más bonitos que recuerdo en la política municipal de Villarrobledo”. Aseguró que sintió un “orgullo enorme por su pueblo y por la capacidad de autoorganización de su gente cuando se actúa contra ellos”. A su juicio, “ayer se escribió una página digna de la historia democrática de Villarrobledo, que demuestra que este pueblo sabe defenderse y decir basta”.
De la Ossa denunció que el alcalde Valentín Bueno impidió a la oposición tomar la palabra y votar en el punto relativo a la planta de compostaje. “Nos negó el debate, nos negó la palabra y quiso sacar adelante una propuesta improvisada que no conocíamos. Pero la ciudadanía respondió con educación y firmeza, pidiendo hablar, defendiendo su derecho a decidir”.
El concejal reconoció públicamente el papel de la ciudadanía como “auténtica protagonista” del Pleno y animó a todos los vecinos y vecinas a “seguir vigilantes, porque el Partido Popular lo volverá a intentar”. Recordó que el mes pasado se aprobó una nueva planta en la carretera de Barrax “de espaldas a la población” y advirtió que la estrategia del gobierno local pasa por esperar a que la presión ciudadana disminuya para continuar con su agenda.
Mario de la Ossa agradeció públicamente el valor y el compromiso de la concejala Miryam Mondéjar, que durante el Pleno “plantó cara a la soberbia de quienes niegan el cambio climático y blanquean la contaminación”, citando que según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación atmosférica provoca más de 7 millones de muertes al año tras las declaraciones del gobierno de Valentín Bueno afirmando que únicamente son molestas ya que son inocuas.
Desde Se Puede Villarrobledo se denunció además la tendencia del Ayuntamiento a convertir el municipio en un destino para actividades industriales rechazadas en otros lugares: “Villarrobledo no puede ser el vertedero de Castilla-La Mancha. Exigimos planificación urbanística responsable, empleo de calidad y un modelo de desarrollo que respete la salud y el bienestar de nuestra gente”.
La formación ha anunciado que continuará utilizando todas las herramientas judiciales, sociales y comunicativas a su alcance para impedir que esta actividad ilegal prospere, y ha reiterado su firme compromiso con un Villarrobledo limpio, digno y justo.
“El pueblo habló, y el alcalde tuvo que marcharse entre gritos pidiendo su dimisión. Ayer, Villarrobledo recuperó el orgullo de su gente, y eso es algo que nadie nos podrá quitar”, concluyeron.
Se Puede Villarrobledo celebra la movilización ciudadana que frenó la legalización de una planta de compostaje: “ayer, nuestro pueblo habló con dignidad”
Desde Se Puede Villarrobledo informan que seguirán vigilantes y utilizarán todos los medios legales, sociales y comunicativos para impedir la legalización de actividades que dañan la salud y el entorno. El Ayuntamiento se vio forzado a dejar la propuesta sobre la mesa, pero desde SPV advierten que el Partido Popular volverá a intentarlo: la movilización ciudadana no debe relajarse.