Hay lugares en el mundo que desafían la imaginación: dunas que recuerdan a Marte, montañas de colores que parecen pintadas a mano o cuevas iluminadas como si fueran de otro universo. No hace falta viajar al espacio para vivir una aventura fuera de este mundo, basta con elegir el destino adecuado para estos meses de primavera y, por qué no, para esta Semana Santa. Por este motivo, Civitatis, la plataforma líder en actividades y excursiones en español, ha elaborado una lista de paisajes que parecen sacados de otro planeta, pero que son 100 % reales.
Tierra: sin gravedad cero
Parque Forestal Nacional de Zhangjiajie, China. Con más de 96 km² de naturaleza virgen, este parque es famoso por sus formaciones rocosas surrealistas, que inspiraron el escenario de la película Avatar. Otros de sus principales atractivos son la Cueva de Tianmen, también conocida como la “Puerta del Cielo”, un arco natural de más de 100 metros de altura que parece conectar con el cielo. Pero la aventura no termina ahí, pues también es posible ascender a la montaña Tianmen en uno de los teleféricos más largos del mundo, ¡con vistas panorámicas que hacen sentir en otra galaxia! Además, esta busca recordar a los viajeros que, por mucha expectativa que despiertan los viajes a Marte u otros rincones de la Vía Láctea, nuestro planeta sigue siendo el destino más fascinante.
Petra y Wadi Rum, Jordania. Una excursión de tres días lleva a explorar la conjunción de dos destinos que crean las postales más impresionantes del mundo. Por un lado, tenemos los vestigios del Reino Nabateo, labrados en roca rosa maciza, que han llevado a Petra, “la ciudad perdida”, a ser considerada una de las siete maravillas del mundo contemporáneo. Y por otro, el enigmático desierto rojo de Wadi Rum, también conocido como el Valle de la Luna, gracias a sus acantilados de piedra arenisca que han servido de escenario a diversos cineastas para recrear paisajes marcianos.
Agua: portales a otra dimensión
Cenotes de Valladolid, México. Hace 66 millones de años, la colisión del meteorito Chicxulub con la Tierra provocó la extinción de los dinosaurios, pero su impacto catastrófico también dio lugar a uno de los tesoros naturales más impresionantes del planeta: los cerca de 8 mil cenotes que forman parte de la península de Yucatán. Estas cavernas, llenas de estalactitas y estalagmitas, se sumergen en aguas que van desde el translúcido hasta el azul más profundo, ofreciendo una experiencia única. Gracias a diversas expediciones y tours, como los que ofrece Civitatis, es posible explorar tres de los cenotes más fotografiados en el Pueblo Mágico de Valladolid: Nool Ha, Suytun y Chukum, ¡una aventura que sin duda conecta con el Universo!
Glaciar Vatnajökull, Islandia. El azul eléctrico que regalan las famosas cuevas de hielo de Islandia hace que toda mente imagine estar dentro de una nave interestelar. Y, para ello, hay que situarse al sur de este país, donde se encuentra Breiðamerkurjökull, la entrada principal al laberinto de túneles que se han formado en el interior del glaciar Vatnajökull, debido a los deshielos y la acumulación de nieve, que, al compactarse, atrapan burbujas de aire por las que penetra la luz y crean un espectáculo visual fuera de este mundo. La exploración se vuelve aún más fascinante cuando se trepa y camina sobre capas de hielo infinito.
Fuego: la Tierra a toda potencia
Volcán y cuevas del Etna, Italia. No hay espectáculo más cósmico e imponente que adentrarse en terrenos dominados por volcanes, esos colosos de lava que siempre nos recuerdan que la Tierra está viva. Entre estos titanes terrestres se encuentra el Monte Etna, el más alto y activo de Europa, al cual es posible visitar para apreciar y caminar por los cráteres formados a lo largo de sus erupciones, como los conos Silvestri que surgieron en 1892, fotografiar sus desiertos de arena negra e internarse en los tubos volcánicos formados por antiguos flujos de lava. Esta experiencia de Civitatis no solo es una muestra de belleza natural, sino también un acercamiento puro a la geología.
Parque Nacional de Yellowstone, Estados Unidos. Géiseres que brotan de la tierra con singular furia y fuentes termales de colores son solo algunas de las bellezas que regala Yellowstone, considerado una verdadera obra maestra de la geología. Cada paso dentro del parque es una fantasía cósmica que se despliega entre cañones y bosques imponentes, hogar de criaturas salvajes como bisontes y lobos. También entre aguas termales de tonalidades irreales, que van desde el azul eléctrico hasta el amarillo intenso.
Aire: sobrevuelos “extraterrestres”
Líneas de Nazca, Perú. Un vasto desierto de geoglifos gigantes en forma de animales, plantas y seres humanos trazados en el suelo da lugar a uno de los destinos más enigmáticos y alienígenas de la Tierra: las Líneas de Nazca. Esta maravilla arqueológica sólo puede ser apreciada desde el aire, lo que ha dado pie a diversas teorías sobre su origen y posible conexión con seres de otros mundos. Dentro de la plataforma de actividades se puede reservar un paseo en una avioneta de casi 40 minutos para admirar más de 13 trazos, todos bautizados según la figura que representan, como el cóndor, la araña y el colibrí.Capadocia, Turquía. La erosión de lava y cenizas arrojadas por volcanes inactivos ha dado lugar a ciudades subterráneas conectadas por túneles excavados en la roca, y valles surcados por formaciones cónicas que se asemejan a «chimeneas de hadas». Este paisaje único da la sensación de estar explorando un terreno lunar o marciano, pero en nuestra propia Tierra. Así es Capadocia, un destino que debe ser apreciado sí o sí desde un paseo en globo, ya que además de ver cómo sus rincones se tiñen de rosa y naranja con la luz del sol, es posible recorrer sus valles de las Palomas, Zemi, del Amor y de los Monjes de Pasaba, sin olvidar sus iglesias rupestres y cuevas trogloditas.